La lluvia y "el Javi"...



Mi padre siempre decía que uno de los mayores placeres que conocía era oir llover mientras estaba calentito en su cama.


Recuerdo que en una ocasión hace ya muchos años, tendría yo alrededor de 9 añitos, una tarde lluviosa, ví como mi madre preparaba un bocadillo, lo envolvió en papel de aluminio, lo metió en una bolsa junto a un botellin de cerveza y se marchó a la calle.


Al cabo de un ratito volvió sin la bolsa, y yo le pregunté, ¿Donde has ido mamá?, ella me dijo que había ido a llevarle el bocadillo a Javi, que la tarde estaba con mucha lluvia y frio y que seguro él tendría mucha hambre y le vendría muy bien comerse aquel bocadillo.


"El Javi", era un chaval que deambulaba por las calles del barrio, tendria apenas 25 años de edad, no tenía casa, ni trabajo, ni madre, ni padre, no tenía nada, fijaros si tenia poco, que a veces vendia paquetes de klinex sueltos y de los 10 pañuelos que trae el paquete, le solia faltar 1, que imagino tendría que usar para algo.


"El Javi", aquel chaval con ropa sucia, pelo desaliñado y siempre desesperado por algo de dinero para comprar droga, veía llegar a mi madre a cualquier hora por la calle y se acercaba a ella como un imán. Al principo reconozco que yo me asustaba, lo veía venir junto a mi madre y pensaba que iva a hacernos algo... luego me di cuenta de que si había alguien con quien pudieramos estar más seguras de que no nos robarian, ese era el Javi....


Mi madre siempre que podía, le daba 100 de las antiguas pesetas, 20 duros.... y por supuesto ni cogía el paquete de klinex. Lamentablemente el Javi, tardara lo que tardara en conseguir reunir algo de dinero, iva flechado a por su droga.


Aquel chiquillo y mi madre llegaron a tenerse un cariño que solo ellos entendian. Mi madre no podía meterlo en casa, no porque no quisiera, mi padre y mi hermano jamas se lo hubieran permitido, pero ella a su manera, intentaba que Javi, tuviera algo de ropa, algo de comida, y siempre que llovia, ella recordaba y sufría porque Javi estaría metido bajo cualquier portal refugiandose de la lluvia... esa misma lluvia que a muchos nos gustaba disfrutar bajo las sabanas.


Hoy en día, a más de 20 años de aquello cuando oigo llover, no puedo evitar acordarme de Javi. Probablemente la droga haga años que se lo llevó.


Ultimamente parece ser que algunas cadenas de televisión estan intentando hacernos llegar , a muchos Javis que hay por el mundo. Son programas llenos de dureza, llenos de realidad, una realidad que cuesta ver, que cuesta asumir, pero que tiene que llegarnos.


En uno de estos programas, ayer mismo, oí a un chico que hablaba de las ONG, decía que si todo el mundo tomara conciencia de los problemas de nuestros vecinos, de las personas necesitadas que tenemos mas cerca y de verdad nos preocupasemos y echaramos una mano, no serian necesarias las ONG, no existirian, pues entre todos erradicariamos muchos problemas que existen. Bajo mi punto de vista guarda muchísima razón.


No es facil, pues dentro de lo que sabemos que tenemos, todos creemos necesitar mas, por lo que siempre creemos estar en la posicion del necesitado, ¿y como va a ayudar un necesitado a otro?. ¿Es esto posible?, yo creo que si. Yo creo que si nos paramos un momento y miramos a nuestro alrededor, si nos paramos y nos escuchamos a nosotros mismos, pretendiendo cosas que probablemente no necesitamos, veremos que es mucho mas facil y sencillo ayudar a aquel que no tiene donde pararse a mirar nada, porque nada tiene.


Isangel



4 comentarios:

Vicenti dijo...

Mari,que maravilla de historia y sobretodo la pura realidad!!!me he emocionado escuchandote porque hay tantos Javis por las calles,pero muy pocas como tu madre,seguro que me hubiera llevado muy bien con ella,tenía un gran corazón,y te felicito a ti porque pudiste tenerla y disfrutarla,muchos besos cariño

Cristy dijo...

Uf como siempre que te leo se me cae alguna lagrimita, y que verdad mas grande lo que oiste en TV.

Por eso no me gusta vivir en la ciudad, alli la gente no se interesa por nadie, hay veces que ni por lo que le pasa al vecino que lleva años durmiendo en la pared junto a tu cama.

En un pueblo es diferente, la gente te saluda, se interesa por lo que te pasa y acuden cuando lo necesitas sin haberlo pedido tu.

Las madres de la epoca de las nuestras enseñaban con el ejemplo y no hacia falta estudiar para saber como nos teniamos que comportar.

Besitos amiga.

♥ღ mariel ღ♥ dijo...

Isangel.. que puedo decir.. hoy leyendo nuevamente el email que me enviaste vi la direccion de este blog...y me di por visitarlo, pasito a pasito me di el tiempito de leer cada una de las entradas que tenias... y no pude evitar de cierto modo.. sentir muy profundo en mi, nostalgia, algo de tristeza, alegria, y muchas cosas mas!
leerte ha sido muy grato, conocerte un poquito mas! ha sido una alegria...=)
y espero poder seguirte cada dia que se pueda para conocerte un poco mas...eres una linda persona.

saludos.. y cuidate muucho!
atentamente mariel =)

Cajitas de Soles dijo...

A propósito del terremoto en el centro-sur de Chile, han llenado la TV de esas imagenes... impulsando miles de campañas solidarias, para donar ropa, dinero, comida y así ayudar, y quedarnos más tranquilos...
No es acaso el mismo placer de ver la lluvia caer tras la ventana mientras se está calentito en casa, el mirar los desastres por la televisión mientras se hace un depósito online?... Creo que nos hemos acostumbrado a "ver" a los otros a través de un vidrio, conmocionandonos, pero siempre a la distancia, imposibilitados de "vivir" la realidad, preferimos observarla desde lejos.