Para ti... mi Rosa...

Amistad, que palabra tan grande y cuanto miedo da pronunciarla en ocasiones. Hace 25 años, nació, hoy lo sé, una pequeña, por entonces, amistad. Dos niñas de 10 u 11 años que solo pensaban en jugar, divertirse, enamorarse, hacerse mayores, soñar, inventar e imaginar.... Ella siempre fue especial, de esas personas peculiarmente únicas, muchos otros niños y luego no tan niños, han llegado a preguntarme porque era su amiga, porque siempre estaba con ella. Yo no entendía como al resto del mundo, aquello que para mi era tan natural y tan magnifico, podía extrañarles. Nunca he querido oir, ni seguir los pasos de la multitud, he preferido seguir los mios, lo que el corazón me ha ido dictando. Crecimos juntas, con todo lo que ello conlleva e implica, juegos, risas, horas, interminables horas de compañía, le robábamos los minutos al tiempo, para que ninguno se escapara, para aprovecharlos todos. Sin pausas, ya fuera de día, de noche, invierno, verano...estar juntas y disfrutar de ellos, era nue...